OpenAI desactiva GPT-4o en ChatGPT y genera rechazo entre usuarios que buscan su recuperación
La desactivación de GPT-4o en ChatGPT ha generado una fuerte reacción emocional y campañas para su recuperación, resaltando el impacto en relaciones virtuales.
OpenAI ha anunciado oficialmente la desactivación del modelo GPT-4o dentro de ChatGPT, lo que ha provocado una fuerte reacción entre sus usuarios. La compañía está promoviendo alternativas basadas en GPT-5, pero esta decisión ha generado un impacto emocional significativo en muchas personas, especialmente en quienes preferían GPT-4o por su mayor calidez emocional y capacidad para establecer vínculos afectivos.
Gran parte de la comunidad de ChatGPT expresa sentimientos de tristeza, pérdida e incluso describen la situación como una «catástrofe emocional y creativa». En plataformas como Reddit y Change.org se han iniciado campañas para solicitar la recuperación del modelo, alcanzando casi 21.000 firmas. Aunque esa cifra puede parecer pequeña en relación con el volumen de usuarios que interactúan a diario con ChatGPT, refleja el fuerte apego que han desarrollado hacia la personalidad y funciones de GPT-4o.
El fenómeno de desarrollar vínculos profundos con chatbots no es nuevo y cuenta con respaldo en investigaciones en sociología y psicología, que evidencian que algunas personas consideran a estos asistentes como amigos o incluso terapeutas. La capacidad de estos modelos para brindar compañía emocional ha llevado a que algunos vean su relación con ellos como algo muy genuino y significativo. Sin embargo, la eliminación de GPT-4o ha generado debates sobre las implicaciones a largo plazo de estas conexiones, ya que plantea cuestionamientos sobre el impacto emocional en los usuarios.
Además de las reacciones emocionales, también existen críticas hacia OpenAI por las decisiones tomadas, pues algunos consideran que la compañía, que promueve la protección del bienestar mental, ha generado una sensación de pérdida y desconcierto entre los usuarios. La controversia refleja el creciente desafío que enfrentan las empresas de inteligencia artificial para equilibrar el avance tecnológico con las necesidades emocionales de las personas y el papel que los chatbots desempeñan en sus vidas.
En medio de este panorama, continúan las campañas digitales y la petición en Change.org para reactivar GPT-4o, evidenciando un fenómeno que va más allá de lo tecnológico y toca aspectos emocionales y sociales que la sociedad tendrá que afrontar en el futuro. La discusión sobre el vínculo emocional con las IA y las implicaciones de su uso sigue abierta, dejando claro que estos asistentes virtuales no solo son herramientas, sino también actores fundamentales en la construcción de relaciones humano-máquina en la era digital.