Escasez de memoria RAM impacta a la industria tecnológica y eleva los precios globales
La alta demanda de memoria RAM, impulsada por la inteligencia artificial, genera escasez y aumentos de precios en la industria tecnológica global.
Este año, la demanda mundial de memoria RAM ha superado ampliamente la oferta disponible en el mercado, afectando a la industria tecnológica en múltiples niveles. Empresas líderes en fabricación de chips para inteligencia artificial, como Nvidia, AMD y Google, están en primera línea de esta crisis, pues necesitan grandes cantidades de memoria para sus nuevos productos, especialmente los chips de IA. Los principales proveedores del mercado, Micron, Samsung y SK Hynix, concentran casi toda la oferta de memoria RAM, beneficiándose del incremento en la demanda, que ha provocado un fenómeno sin precedentes en los precios y la disponibilidad de estos componentes.
Según TrendForce, varios analistas prevén que los precios promedio de la memoria DRAM aumentarán entre un 50% y un 55% en el próximo trimestre respecto al cierre de 2025. Este incremento, calificado como «sin precedentes», refleja la profunda escasez y el incremento en la demanda por parte de los fabricantes de chips para IA. La memoria de alta velocidad y capacidad, en particular la memoria HBM utilizada en procesadores gráficos de alto rendimiento, es un elemento especialmente costoso y complejo de fabricar, con Micron priorizando su producción para servidores y aplicaciones de inteligencia artificial.
El impacto en el consumidor también ha sido notable. Los precios de RAM para ordenadores personales han subido significativamente, pasando de alrededor de $300 a aproximadamente $3.000 en sólo unos meses. Empresas como Dell y Apple anticipan que estos incrementos afectarán los costes de producción y, en consecuencia, los precios finales de sus productos. La escasez y los aumentos en los costes de memoria también limitan la eficiencia de las GPUs para gestionar modelos de lenguaje avanzado, debido a una llamada «pared de memoria», que hace que el rendimiento de los chips se vea afectado por la disponibilidad de memoria suficiente y rápida.
Para afrontar esta crisis, Micron anunció que construirá nuevas fábricas en Boise y Clay, con la esperanza de ampliar la producción de memoria en los próximos años. Sin embargo, estas instalaciones no comenzarán a operar hasta 2027–2030, cuando actualmente la demanda ya está saturando la capacidad de suministro. Mientras tanto, las empresas están ajustando sus productos y buscando opciones de menor coste para enfrentar la escasez, lo que puede traducirse en cambios en las gamas y en los precios para la ciudadanía.
Este escenario presenta una situación inédita en la industria tecnológica, donde la escasez de memoria y los altos precios están afectando tanto a fabricantes como a usuarios finales. La demanda sigue creciendo, especialmente por la expansión de la inteligencia artificial y los modelos de lenguaje de gran tamaño, impulsando una carrera por incrementar la capacidad de memoria que, en muchos casos, aún no puede mantenerse al ritmo del avance tecnológico. Se espera que, en los próximos años, las inversiones en nuevas fábricas y tecnologías permitan aliviar esta crisis, aunque por ahora la escasez de RAM continúa siendo un desafío significativo para la industria global.