La inteligencia artificial y su utilidad en la creación de programas de entrenamiento personalizados en el ámbito del fitness
Descubre cómo la inteligencia artificial puede ayudarte a crear programas de entrenamiento personalizados, aprovechando sus ventajas y superando desafíos en el fitness.
La inteligencia artificial ha ganado terreno en diversos ámbitos, incluido el fitness y la salud. Sin embargo, algunos profesionales, como entrenadores personales, todavía muestran cierta reticencia respecto a su uso para diseñar rutinas de entrenamiento, preocupados por la posible pérdida de empleo y la falta de personalización que ofrecen estas tecnologías. Aun así, muchos valoran la utilidad de herramientas como ChatGPT, especialmente para quienes no pueden costear un entrenador personal y necesitan orientación básica antes de acudir al gimnasio.
Uno de los aspectos más importantes al usar IA para crear programas de entrenamiento es evitar que sean genéricos y no se adapten a las necesidades específicas de cada persona. Para ello, es fundamental saber qué preguntas hacer y qué prompts utilizar para obtener resultados personalizados. Por ejemplo, quienes desean mejorar su capacidad aeróbica, ganar músculo o correr más rápido deben proporcionar información detallada sobre sus metas, disponibilidad de tiempo, equipo y limitaciones físicas, como lesiones o días de descanso.
Una estrategia efectiva es pedir a ChatGPT que diseñe programas a medida, indicando claramente el nivel de experiencia y los objetivos. Por ejemplo, un usuario podría solicitar: «Diseña un programa de cuatro semanas para aumentar mi fuerza como un levantador intermedio, entrenando tres días a la semana durante 60 minutos, que incluya ejercicios completos para los grupos musculares principales, con recomendaciones de forma y tiempos de descanso». También se pueden pedir rutinas cortas, como una sesión de yoga para dormir, adaptada a quienes padecen dolor lumbar y cuentan con algunos accesorios básicos.
Para facilitar la comprensión y eliminar ambigüedades técnicas, los usuarios pueden utilizar prompts como «/ELI5», que significa «Explícamelo como si tuviera cinco años». Esto ayuda a recibir instrucciones sencillas y claras, especialmente en temas complejos o con terminología especializada. Además, hacer preguntas de seguimiento es clave para perfeccionar los programas: solicitar ejemplos de sustituciones de ejercicios, correcciones de técnica o adaptar el plan a diferentes situaciones garantiza resultados más efectivos y seguros.
Por otro lado, es recomendable definir en qué formato se desea recibir la rutina, ya sea en listas de verificación, pasos detallados o tablas visuales, para facilitar su uso en el gimnasio o en dispositivos móviles. Aunque la tecnología aún no puede reemplazar la atención personalizada y motivadora de un entrenador humano, su utilidad como herramienta inicial y complementaria es innegable, sobre todo si se usan los prompts adecuados y se planea su integración con otras aplicaciones de salud y bienestar.
En definitiva, la incorporación de la IA en el entrenamiento personal puede democratizar el acceso a programas efectivos y adaptados, siempre que las personas usuarias sean conscientes de cómo formular sus solicitudes. La clave está en emplear las preguntas correctas para que estas herramientas puedan apoyar de forma significativa la consecución de metas de manera segura y eficiente.