Limitaciones y riesgos en las evaluaciones de salud con ChatGPT y datos de Apple Watch
Las evaluaciones de salud con ChatGPT y datos de Apple Watch presentan limitaciones y riesgos que requieren cautela y consulta médica.
OpenAI planea ampliar en el futuro las funciones de ChatGPT, transformándolo en una especie de asistente médico con capacidades de diagnóstico y colaborando incluso con Apple para integrar datos de la app Salud en sus análisis. La idea es que esta herramienta pueda responder no solo a preguntas cotidianas, sino también ofrecer evaluaciones sobre la salud, actuando como un «home doctor» impulsado por inteligencia artificial.
Sin embargo, los resultados de estas evaluaciones aún presentan limitaciones importantes. La revista The Washington Post recoge los experimentos realizados por Geoffrey A. Fowler, quien compartió sus datos de salud —más de 29 millones de pasos y 6 millones de mediciones de ritmo cardíaco— con ChatGPT Health para que realizara un análisis de su salud cardiovascular. La conclusión fue una calificación con nota «F».
Este resultado generó dudas, ya que en una evaluación posterior con su médico se comprobó que su salud cardiovascular era excelente. Lo alarmante es que ChatGPT modificó en múltiples ocasiones sus evaluaciones, demostrando que los resultados podían variar de forma aleatoria, fluctuando entre calificaciones de F a B incluso al repetir el mismo análisis varias veces.
Además, ChatGPT omite información crucial, como la edad y signos vitales del usuario, lo que puede afectar la precisión del diagnóstico. También basó sus análisis en estimaciones como el VO2Max, que Apple indica son solo aproximaciones, y confundió cambios en el ritmo cardíaco como problemas de salud cuando en realidad se debían a circunstancias normales, como la adquisición de un nuevo Apple Watch.
Estos hallazgos subrayan la importancia de ser cautelosos con las evaluaciones automatizadas en salud. Aunque la integración de datos de dispositivos como Apple Watch puede ser útil, no sustituye la consulta con un médico. La salud física no siempre puede evaluarse de forma fiable solo con datos y algoritmos; el bienestar y los síntomas deben ser siempre valorados por profesionales.
En conclusión, mientras el desarrollo de herramientas de IA para la salud sigue avanzando, es fundamental no confiar ciegamente en los análisis automáticos y consultar siempre a un especialista en caso de dudas o preocupaciones. La tecnología puede complementar, pero no reemplazar, la evaluación médica tradicional ni la percepción personal del estado de salud.