OpenAI activa los anuncios de ChatGPT en 31 mercados europeos, incluida España
OpenAI empezará a mostrar anuncios en ChatGPT el 24 de agosto en 31 mercados europeos, entre ellos España. La compañía busca convertir a sus usuarios gratuitos en ingresos sin mezclar la publicidad con las respuestas ni entregar las conversaciones a los anunciantes.
La fecha está marcada: el próximo lunes, 24 de agosto, ChatGPT estrenará anuncios en Alemania y otros 30 mercados europeos. España, Francia, Italia, Austria, Suiza, Polonia, los países del Benelux y Escandinavia están dentro de la primera oleada.
OpenAI llega con una tesis comercial bastante concreta. Según la empresa, el 20% de las conversaciones ya muestra una intención comercial clara y muchas otras tienen relación con compras o decisiones empresariales. Para vender ese contexto, la compañía empezará trabajando con Publicis, WPP, Omnicom, MediaPlus y Havas. Las pequeñas empresas y los autónomos tendrán que esperar a una herramienta de autoservicio que llegará más adelante.
Una línea gris debajo de la respuesta
El anuncio no aparecerá camuflado dentro de la contestación de ChatGPT. OpenAI promete separar visualmente ambas cosas con una línea gris: la respuesta arriba y, debajo, un espacio donde puede aparecer la publicidad. Parece un detalle de interfaz. En realidad, es la frontera entre un asistente y un escaparate.
La referencia cultural obvia es Blade Runner: pantallas que conocen tus deseos antes de que termines de formularlos. La diferencia importante está en quién puede mirar al otro lado. Dave Dugan, responsable de Global Ads Solutions de OpenAI, asegura que los anunciantes no tendrán acceso a los historiales ni a la información de las conversaciones. La compañía insiste en que la privacidad de ese diálogo queda protegida.
La tarifa de salida
Quien no quiera anuncios tendrá una salida de pago. ChatGPT Plus cuesta algo menos de 23 euros al mes en Europa y ChatGPT Pro, 229 euros. ChatGPT Go, el plan de entrada, ronda los siete euros mensuales, pero no elimina la publicidad.
La estructura deja bastante claro el incentivo. El usuario puede aceptar anuncios, pagar por no verlos o escoger una tarifa barata que mantiene la publicidad. OpenAI no necesita que cada persona compre un plan caro si consigue que una parte suficientemente grande de la base gratuita genere ingresos publicitarios.
El problema es pagar la factura
El lanzamiento europeo llega seis meses después de la primera prueba publicitaria en Estados Unidos y culmina el giro estratégico que OpenAI inició a comienzos de 2026. Sam Altman se había mostrado muy contrario a la publicidad, aunque después empezó a admitir que podía ser útil si se hacía bien, con Instagram como ejemplo.
La presión financiera explica el cambio. Las estimaciones citadas por la fuente sitúan entre el 90% y el 95% la proporción de usuarios que sigue utilizando la versión gratuita de ChatGPT, dentro de una base mensual superior a mil millones de personas. Son muchos usuarios para una empresa que necesita pagar modelos cada vez más caros.
En el segundo trimestre, los ingresos habrían subido un 18%, hasta 6,7 mil millones de dólares, pero las pérdidas crecieron hasta 12,3 mil millones. OpenAI también prevé dedicar cientos de miles de millones de dólares a infraestructura en los próximos años. Con una posible salida a bolsa en el horizonte y Anthropic pisando los talones, la pregunta deja de ser si ChatGPT puede atraer usuarios. Ahora toca demostrar que puede sostenerlos.
La línea gris bajo cada respuesta será pequeña. El negocio que pretende separar tendrá que ser enorme.