Las grandes empresas tecnológicas invertirán casi 700 mil millones de dólares en inteligencia artificial en 2023, con un impacto en su flujo de caja y estrategias de financiamiento
Las principales tecnológicas duplican sus inversiones en IA para 2023, enfrentando desafíos financieros y fortaleciendo su liderazgo en la industria.
Las principales empresas tecnológicas —Alphabet, Microsoft, Meta y Amazon— tienen previsto invertir casi 700.000 millones de dólares en 2023 para impulsar sus desarrollos en inteligencia artificial (IA). Este esfuerzo representa un aumento superior al 60% en sus gastos de capital en comparación con 2025, anticipando un crecimiento acelerado en sus plataformas y capacidades de IA. Sin embargo, estos altos niveles de inversión están afectando su flujo de caja libre, que en 2025 alcanzó 200.000 millones de dólares en conjunto. Para 2026, se estima que Amazon podría experimentar un flujo de caja negativo de casi 17.000 millones de dólares, y Alphabet, Meta y Microsoft también pronostican caídas importantes en su liquidez disponible a corto plazo.
Para financiar esta expansión, Alphabet y Amazon han recurrido a la emisión de bonos y consideran emitir acciones adicionales, debido a la disminución en su flujo de caja libre y los elevados niveles de inversión. Actualmente, las cuatro compañías tienen más de 420.000 millones de dólares en efectivo y equivalentes, lo que les permite sostener sus ambiciosos proyectos, aunque enfrentan la necesidad de recurrir al mercado de deuda o capital para complementar sus recursos.
El desarrollo de infraestructura y plataformas de IA, junto con la inversión en investigación, ha generado barreras de entrada sólidas para estas empresas, consolidando su posición de liderazgo en el mercado. Estos «moats» o barreras competitivas están fortaleciendo su dominio mientras avanzan en la creación de soluciones innovadoras y en la expansión de sus ecosistemas tecnológicos. Sin embargo, expertos advierten que la dependencia de tecnologías como ChatGPT y de empresas como OpenAI —que ha anunciado más de 1,4 billones de dólares en acuerdos de IA— presenta riesgos. Una posible falla o desacierto en estos proyectos podría afectar negativamente toda la industria, dado que gran parte del crecimiento futuro de la IA está ligado a estos actores emergentes y a su capacidad para mantener la innovación.
En términos financieros, aunque en 2025 estas empresas generaron una remuneración significativa en flujo de caja libre, para 2026 se proyecta una reducción drástica. Morgan Stanley prevé que Amazon tendrá un flujo de caja negativo de casi 17.000 millones de dólares ese año, mientras que otros analistas estiman cifras aún mayores. Alphabet proyecta que su flujo de caja se reducirá casi un 90% en 2025, situándose en unos modestos 8.200 millones de dólares, frente a los 73.300 millones reportados en 2024. Meta también prevé una caída similar en su flujo de caja, alcanzando niveles negativos en 2027 y 2028.
A pesar de estos desafíos, las compañías continúan confiando en el potencial de la IA y mantienen recomendaciones de compra para sus acciones. La acumulación de efectivo, que supera los 420.000 millones de dólares entre las cuatro, les proporciona una base sólida para sostener sus inversiones y seguir liderando en el desarrollo de tecnologías de vanguardia. Los analistas consideran que la construcción de una infraestructura robusta y las estrategias de expansión en la nube y plataformas de IA crearán condiciones favorables a largo plazo, con expectativas de que los ingresos en este sector puedan llegar a billones de dólares en el futuro cercano. Sin embargo, la incertidumbre sobre la sostenibilidad de los mecanismos de crecimiento y retorno de inversión sigue siendo una preocupación para la industria, así como el riesgo de dependencia excesiva de actores específicos como OpenAI y ChatGPT.