Tribunal en EE.UU. dictamina que Google mantiene un monopolio ilegal y ordena compartir datos con competidores
Un fallo judicial en Estados Unidos obliga a Google a compartir datos y limitar acuerdos exclusivos, marcando un punto de inflexión en la regulación tecnológica.
El tribunal de Estados Unidos emitió en agosto de 2024 una sentencia que determina que Google mantiene un monopolio ilegal en el mercado de motores de búsqueda. Como parte de la resolución, Google está obligado a compartir sus datos de búsqueda con sus competidores y se le prohibieron los acuerdos exclusivos relacionados con sus productos o herramientas de inteligencia artificial.
En respuesta, Google interpuso una apelación en enero, solicitando que se suspenda la orden de compartir datos durante el proceso. La parte demandante también presentó recursos para que se revisen las medidas adoptadas por el tribunal. Este caso ha escalado a una instancia superior, con la posibilidad de que llegue a la Corte Suprema de Estados Unidos si ninguna de las partes acepta la decisión.
Este proceso legal, iniciado durante la administración de Donald Trump y que lleva más de cinco años en marcha, es considerado un fallo histórico que podría influir en la futura regulación del sector tecnológico. La decisión actual representa un giro en la estrategia legal, pues en lugar de obligar a una desinversión o división de Google, el tribunal optó por abrir el mercado bajo una supervisión más estricta, exigiendo a Google que facilite sus datos a los rivales y elimine los acuerdos que favorecían su posición dominante.
La sentencia de diciembre de 2024 también prohibió a Google realizar futuros contratos exclusivos relacionados con sus motores de búsqueda o inteligencia artificial, medida que busca evitar que la empresa utilice su influencia para bloquear la competencia. Si las apelaciones no prosperan, el caso podría ser revisado por la Corte Suprema, estableciendo un precedente importante para la regulación tecnológica en Estados Unidos y otras partes del mundo.