Autoridades alemanas investigan el impacto de plataformas de IA como Google y Perplexity en la diversidad informativa y la libertad de prensa
Reguladores alemanes examinan cómo la inteligencia artificial de plataformas como Google y Perplexity afecta la diversidad y la libertad de prensa.
Servicios de inteligencia artificial como Google y Perplexity están siendo investigados por las autoridades reguladoras alemanas debido a su impacto en la información y la libertad de prensa. Desde el 1 de enero, se han iniciado procedimientos oficiales en Alemania por primera vez, ante preocupaciones relacionadas con la manipulación y la concentración de información en línea.
Estas plataformas generan respuestas unificadas que combinan múltiples fuentes en un solo texto, lo que reduce la transparencia sobre el origen de la información y puede afectar negativamente la diversidad informativa y la visibilidad de los medios tradicionales. Además, este fenómeno podría poner en riesgo el financiamiento de estos medios al disminuir el tráfico y las visitas directas a sus sitios web.
El uso de información errónea por parte de la inteligencia artificial también se considera competencia desleal e incluso ilegal en Alemania, lo que permite acciones legales por parte de los afectados. La regulación europea, especialmente el Digital Services Act, exige que plataformas como Google y Perplexity evalúen los riesgos y responsabilidades asociados a estos servicios, ante dudas sobre su responsabilidad y cumplimiento normativo.
Las autoridades alemanas, en particular la Medienanstalt Berlin-Brandenburg y la Landesanstalt für Medien Nordrhein-Westfalen, investigan cómo la creación de respuestas algorítmicas que fusionan información de diversas fuentes en un solo contenido puede manipular o limitar la opinión pública. Buscan determinar quién asume la responsabilidad legal y periodística por dichos contenidos generados por IA.
En especial, Perplexity está siendo señalada por su tendencia a tratar páginas web externas como notas al pie, mientras que Google, con sus resúmenes basados en IA, desplaza cada vez más los resultados tradicionales, afectando la visibilidad de medios y contenidos especializados. Esto ha generado preocupaciones sobre el denominado escenario de «cero clics», donde el usuario obtiene toda la información sin necesidad de visitar las páginas originales.
Estudios preliminares sugieren que estas nuevas formas de búsqueda con IA están provocando una caída significativa en las visitas a los medios tradicionales, lo que puede poner en peligro la sostenibilidad de la prensa y la diversidad informativa. Aunque Google ha negado que exista una relación directa entre sus servicios y la disminución de clics, los tribunales comienzan a considerar la distribución de información errónea por IA como un posible impedimento a la competencia y una infracción legal en Alemania.
El marco regulatorio europeo, donde el Digital Services Act obliga a las grandes plataformas a evaluar los riesgos que sus servicios representan para la libertad de expresión y la pluralidad de medios, refuerza esta tendencia regulatoria. Las plataformas tendrán un plazo para responder a las acusaciones, mientras las autoridades alemanas cuestionan la jurisdicción y la responsabilidad de las empresas tecnológicas en la gestión de estos contenidos.
Estos procedimientos marcan el inicio de un debate más amplio sobre si los buscadores y plataformas deben limitarse a ser simples intermediarios o, por el contrario, asumir una mayor responsabilidad en la creación y gestión de contenidos, en un contexto donde la concentración y manipulación informativa representan una amenaza para la diversidad mediática y la libertad de prensa.