La creciente dependencia de contenido generado por IA en respuestas en línea genera preocupaciones sobre su confiabilidad y el impacto en las búsquedas tradicionales
El avance de la inteligencia artificial en respuestas en línea desafía la confiabilidad de la información y redefine las prácticas de búsqueda tradicionales.
En los últimos meses, la popularidad de ChatGPT ha generado diversas reacciones en el sector tecnológico, con gigantes como Google buscando adaptarse a la creciente influencia de la inteligencia artificial en la búsqueda de información. La llegada de asistentes impulsados por IA ha reducido significativamente el tráfico en páginas web tradicionales, ya que muchas respuestas se generan mediante resúmenes automáticos, lo que plantea un desafío para la fiabilidad y la calidad de la información ofrecida.
Uno de los temas que ha ganado protagonismo es Grokipedia, una enciclopedia digital creada por IA vinculada a xAI, el ecosistema de Elon Musk. Esta fuente ha comenzado a aparecer en las respuestas de diversos asistentes de IA, incluyendo Google y Microsoft, lo que evidencia su presencia en los resultados generados por estos sistemas. Sin embargo, la dependencia de contenidos creados por modelos de inteligencia artificial implica riesgos, ya que pueden contener errores o imprecisiones que afectan la credibilidad de las respuestas, de forma similar a Wikipedia, pero con un mayor riesgo de desinformación.
El creciente uso de contenido «fresco» y bien indexado puede cambiar las reglas del SEO y la percepción de confianza en las fuentes tradicionales. En muchos casos, la información más reciente y optimizada para motores de búsqueda puede prevalecer sobre la más fiable, redefiniendo así la importancia de la autoridad en línea. Ante esto, es imprescindible verificar los datos cruzando información con medios oficiales y páginas confiables, ya que el orden de los resultados y las referencias pueden ser falsificados o inexactos sin que la ciudadanía se percate.
En este contexto, la tendencia muestra que no basta con confiar en la primera respuesta encontrada en la web. La navegación crítica y exhaustiva se vuelve necesaria para evitar la desinformación, dado que otros modelos de IA también empiezan a compartir información incorrecta o sesgada, lo que hace aún más importante contrastar las fuentes y mantenerse alerta ante la calidad de la información consumida en línea.