OpenAI anunciará la incorporación de anuncios en ChatGPT gratuito para diversificar sus ingresos
OpenAI introduce publicidad en ChatGPT gratuito para diversificar ingresos, planteando nuevas implicaciones sobre privacidad y costo oculto para los usuarios.
La idea de que «cuando un producto es gratuito, los usuarios son el producto» sigue vigente en la economía moderna, aunque no siempre se cumple en su totalidad. Actualmente, muchas plataformas digitales ofrecen servicios sin coste directo, pero ello no garantiza que esa gratuidad sea total ni que no exista un coste oculto para la ciudadanía. Un ejemplo reciente es ChatGPT, el avanzado asistente de inteligencia artificial desarrollado por OpenAI, que se ha convertido en una de las tecnologías más reconocidas de la llamada cuarta revolución industrial.
Para diversificar sus fuentes de ingreso, OpenAI ha anunciado que incorporará publicidad en ChatGPT, comenzando por Norteamérica y extendiéndose después a Europa y otras regiones. Esta decisión coincide con el lanzamiento del plan «Go», que permitirá a la ciudadanía pagar una suscripción mensual de aproximadamente 8 € para eliminar anuncios y acceder a funciones premium. Sin embargo, en las cuentas gratuitas, los usuarios comenzarán a ver anuncios en sus consultas.
OpenAI ha asegurado que estas promociones no afectarán la calidad de las respuestas, estarán claramente identificadas y se mantendrán separadas de los resultados, garantizando la privacidad de las conversaciones. Además, el CEO Sam Altman afirmó en su perfil en la red social X que no compartirán los datos de los usuarios con los anunciantes, pero aclaró que recopilarán información precisa sobre la ciudadanía para mejorar las campañas de marketing dirigidas.
Este modelo de negocio, similar al de plataformas como Google o Meta, permite a las empresas monetizar servicios que en teoría son gratuitos, obteniendo datos detallados sobre el comportamiento, intereses y necesidades de la ciudadanía. De este modo, los profesionales del marketing podrán diseñar campañas más específicas y efectivas, basándose en la información recopilada sin que, en apariencia, exista una interacción económica directa entre la persona usuaria y el servicio. Sin embargo, al final, la gratuidad puede implicar un coste oculto en términos de privacidad y exposición a publicidad dirigida.