OpenAI inicia pruebas de publicidad en ChatGPT gratuito y ChatGPT Go para financiar su modelo de negocio
OpenAI empieza a probar anuncios en ChatGPT gratuito y ChatGPT Go, buscando sostener su modelo de negocio sin comprometer totalmente la experiencia del usuario.
OpenAI ha anunciado que comenzará a probar la implementación de anuncios en las cuentas gratuitas de ChatGPT y en el nuevo servicio ChatGPT Go, una suscripción de 8 $ mensuales. Aunque en el pasado Sam Altman, CEO de OpenAI, declaró que «odiaba los anuncios» y los consideraba un «último recurso», la realidad parece haber cambiado, y la compañía busca ahora sostener su modelo de negocio a través de estos anuncios limitados.
La introducción de publicidad en ChatGPT se basa en cuatro principios que buscan limitar el impacto de los anuncios en la experiencia del usuario. Estos anuncios aparecerán de forma paulatina en las cuentas gratuitas y no en todas las conversaciones, además de evitarse en temas sensibles como salud, salud mental o política. Por ejemplo, los anuncios mostrarán enlaces relacionados con comidas o alojamientos cuando la conversación trate esos temas, como ofrecer un enlace a salsa picante durante una cena o buscar viviendas para alquilar en la planificación de viajes.
Este movimiento es especialmente relevante porque, según una fuente cercana a OpenAI, cerca del 70% de los ingresos de la compañía provienen del 5% de usuarios que pagan por una versión sin anuncios y con funciones adicionales. La empresa ha reconocido que esta estrategia busca cubrir costes o incentivar a los usuarios gratuitos a migrar a planes de pago, aprovechando su amplia base de usuarios sin coste.
A diferencia de OpenAI, otros chatbots destacados como Google Gemini, Claude, Grok y Copilot continúan sin mostrar anuncios, ya sea porque su modelo principal se enfoca en negocios o en funcionalidades específicas y no en el usuario final. Estas plataformas mantienen su estrategia sin incluir publicidad, lo que posiciona a OpenAI como una excepción en el mercado actual. Sin embargo, esta decisión también podría provocar una migración de usuarios hacia plataformas alternativas si la experiencia con los anuncios no resulta positiva.
En las primeras pruebas, los anuncios parecen discretos y están relacionados con la conversación en curso, pero existe la posibilidad de que en el futuro se personalicen aún más y se vean influenciados por conversaciones previas, datos personales o intereses del usuario. OpenAI aclaró que, durante la fase de prueba, no mostrarán anuncios a menores ni en temas considerados sensibles, aunque no está claro si esa política cambiará con el tiempo.
Este movimiento busca equilibrar la sostenibilidad económica de la plataforma con la experiencia del usuario, pero también plantea dudas sobre la privacidad y la posible personalización excesiva de la publicidad. Por ahora, ChatGPT sigue siendo la plataforma que más se resiste a implementar anuncios, pero la tendencia del mercado indica que, en busca de mayores ingresos, otros servicios podrían seguir un camino similar en el futuro cercano.