Volkswagen y Qualcomm firman acuerdo para potenciar su transformación digital con sistemas Snapdragon y conducción autónoma
Volkswagen y Qualcomm colaboran para impulsar la innovación en movilidad inteligente y conducción autónoma, mediante tecnología avanzada y transformación digital.
Volkswagen refuerza su apuesta por la innovación tecnológica mediante la firma de un acuerdo de intenciones con Qualcomm, con el objetivo de acelerar su transformación digital y consolidarse como líder en movilidad inteligente. La colaboración se centra en la provisión de sistemas en chip Snapdragon de la serie Digital Chassis, que a partir de 2027 serán clave para la próxima generación de infotainment y conectividad en una nueva arquitectura vehicular zonal, desarrollada junto con el socio estadounidense Rivian.
Este sistema, basado en SoCs, permitirá que funciones del vehículo sean controladas por un ordenador central, con actualizaciones remotas por radio, materializando así el concepto de «Vehículo Definido por Software» (SDV). Además, el acuerdo garantiza el acceso a semiconductores y tecnologías de inteligencia artificial esenciales para mantener a Volkswagen en la vanguardia tecnológica.
El uso de plataformas como Snapdragon Ride Elite facilitará el procesamiento en tiempo real necesario para la conducción automatizada e incluye la participación en la alianza de conducción automática junto a Bosch, con el objetivo de ofrecer capacidades de conducción altamente autónoma y segura. La visión es que estas innovaciones puedan escalarse a todas las marcas y segmentos del grupo, promoviendo un cambio radical en la experiencia del usuario y en la seguridad vehicular.
A pesar de la aspiración a una revolución tecnológica, Volkswagen ha enfrentado un año 2025 muy difícil, marcado por recortes en beneficios operativos, que se redujeron a apenas 2–3%, además de pérdidas en el mercado chino, costes de reestructuración y resultados delicados en su filial Porsche. No obstante, la compañía espera una recuperación gradual en 2026, aunque con una carga de caja significativa, que se estima en varios miles de millones de euros, reflejando los desafíos económicos aún presentes en su camino hacia la innovación digital.