Restricciones en la importación de chips de inteligencia artificial de segunda categoría a China aún en revisión por las autoridades
Las restricciones para importar chips de inteligencia artificial de segunda categoría a China siguen en evaluación, generando incertidumbre en el sector tecnológico.
La entrega de chips de inteligencia artificial de segunda categoría a China sigue siendo un asunto en revisión. Inicialmente, existía un decreto del gobierno de Estados Unidos que prohibía su venta, alegando razones de seguridad nacional; posteriormente, la restricción se suavizó, aunque Pekín mantiene limitaciones específicas para la importación de estos componentes. Hasta ahora, China autorizó la importación de más de 400.000 chips H200 de Nvidia para empresas como Alibaba, Bytedance y Tencent, aunque estas compras están sujetas a condiciones aún no totalmente claras.
Fuentes cercanas a Reuters informaron que las autoridades trabajan en definir los requisitos exactos, pero algunos indicios sugieren que las restricciones podrían ser muy severas. De hecho, varias compañías chinas han solicitado permisos de importación y, pese a ello, las condiciones pendientes siguen en elaboración, lo que ha generado incertidumbre en el sector. Algunas fuentes señalan que las restricciones propuestas por Pekín podrían ser excesivas, motivo por el cual las empresas aún no han realizado pedidos para uso comercial de estos chips.
Es importante destacar que, en principio, la importación de chips de inteligencia artificial de segunda categoría, como los H200, no está completamente permitida en China. Las regulaciones actuales indican que estos componentes solo pueden usarse en contextos específicos, como investigaciones universitarias o proyectos académicos, y no para actividades comerciales generales. Además, las autoridades han instruido a las empresas a limitar el uso de estos chips a circunstancias especiales e han impuesto requisitos estrictos a los compradores, incluyendo restricciones sobre la cantidad de chips importados y su compra conjunta con chips fabricados en China.
Estas medidas reflejan la estricta postura de Pekín, que busca equilibrar la adquisición de tecnología extranjera con sus estrategias de control tecnológico y seguridad nacional. La venta de chips Nvidia de la serie Blackwell, considerados de mayor nivel, continúa prohibida para el mercado chino. Mientras tanto, tanto Nvidia como sus potenciales clientes en China aguardan con expectación las condiciones definitivas que regirán la autorización para importarlos con fines comerciales, en un proceso que sigue en desarrollo y con muchas incógnitas por resolver.