Autoridades en Seúl elevan cargos contra mujer que consultó en ChatGPT sobre riesgos de mezclar sedantes y alcohol en homicidio premeditado
Una investigación en Seúl revela cómo conversaciones en ChatGPT pueden evidenciar intenciones premeditadas en casos de homicidio.
Las autoridades policiales en Seúl han elevado los cargos contra una mujer de 21 años, pasando de una imputación por lesiones que causaron la muerte a una acusación de asesinato, tras descubrir una serie de consultas específicas y reiteradas en ChatGPT relacionadas con los riesgos y la letalidad de mezclar barbitúricos con alcohol. Esta evidencia digital ha sido fundamental para demostrar la intención premeditada del crimen.
Según los informes, la sospechosa, identificada solo como Kim, consultó varias veces en el chatbot sobre las consecuencias de combinar medicamentos sedantes con alcohol, lo que demuestra un conocimiento previo de los peligros mortales de estas combinaciones. Las investigaciones revelaron que Kim preparó bebidas con sedantes recetados y alcohol en al menos dos ocasiones, en las que murieron dos hombres en moteles diferentes, y otra persona quedó inconsciente.
En un intento por justificar sus acciones, Kim afirmó que no esperaba que los hombres murieran y alegó que solo mezcló sedantes en las bebidas. Sin embargo, las búsquedas en ChatGPT, que incluyen preguntas específicas sobre la letalidad y los riesgos, contradicen esa declaración y evidencian una planificación consciente. Además, tras estos incidentes, la sospechosa eliminó las botellas vacías usadas en las mezclas sin llamar a emergencias ni alertar a las autoridades, lo que para la policía indica una intención de encubrir los hechos.
Este caso ilustra cómo las conversaciones en chatbots como ChatGPT se están considerando ahora como evidencia digital en investigaciones criminales. La capacidad de estos programas para ofrecer orientación personalizada y su uso frecuente en consultas relacionadas con riesgos potenciales ha abierto un nuevo capítulo en la recolección y valoración de evidencias digitales. Algunas jurisdicciones ya tratan estos registros como equivalentes a otros datos en línea, lo que genera debates sobre privacidad y límites legales.
La relevancia del caso radica en cómo la interacción con inteligencia artificial puede, en ciertos contextos, revelar intención y planificación, afectando gravemente las investigaciones y los procesos judiciales futuros. A medida que la tecnología continúa integrándose en la vida cotidiana, las autoridades advierten sobre el impacto y la importancia de comprender las huellas digitales que dejamos en estos entornos virtuales, especialmente en delitos tan graves como el homicidio premeditado.