Tres ingenieros de Silicon Valley enfrentan cargos por robar y transferir secretos comerciales a Irán
Tres ingenieros de Silicon Valley son acusados de robar y transferir secretos tecnológicos a Irán, en una investigación que revela actividades ilícitas en el sector.
Un gran jurado federal acusó a tres ingenieros de Silicon Valley, residentes en San José, por robar y transferir secretos comerciales a Irán. Los imputados son Samaneh Ghandali, de 41 años; su hermana Soroor Ghandali, de 32; y Mohammadjavad Khosravi, de 40. Todos ellos tienen vínculos con empresas tecnológicas líderes en desarrollo de procesadores móviles, como Google y otras no identificadas.
Según la acusación, los detenidos aprovecharon sus cargos para acceder a cientos de archivos confidenciales relacionados con la seguridad y criptografía de los procesadores, incluyendo tecnologías específicas como las plataformas Snapdragon de Khosravi, desarrolladas por la compañía conocida como Company 2. Samaneh y Soroor trabajaron previamente en Google y, posteriormente, en una tercera empresa, referida solo como Company 3. Khosravi, en cambio, se desempeñó en Company 2, especializada en sistemas en chip (SoC) como Snapdragon, utilizados en teléfonos inteligentes de alta gama.
La Fiscalía indicó que los acusados facilitaron la transferencia de datos mediante plataformas de mensajería como Telegram, usando canales con nombres propios y copiando información a dispositivos personales y a los equipos de trabajo, con rutas diseñadas para evitar ser detectados. Google detectó actividad sospechosa en agosto de 2023, revocó los accesos y alertó a las autoridades tras detectar la extracción de información confidencial.
Las investigaciones revelaron que los acusados borraron comunicaciones, buscaron eliminar registros digitales y, justo antes de su viaje a Irán en diciembre de 2023, Samaneh tomó aproximadamente 24 fotografías de la pantalla de Khosravi que contenían secretos comerciales. Se ha denunciado que, desde Irán, un dispositivo vinculado a Samaneh accedió a esas fotos, y Khosravi también obtuvo información adicional relacionada con las arquitecturas hardware de los Snapdragon.
Las autoridades sostienen que los secretos de Snapdragon tienen un valor económico independiente, ya que no son de conocimiento público ni fácilmente accesibles en el mercado. En caso de ser declarados culpables, los acusados podrían enfrentar hasta 10 años de prisión por cada cargo de robo y conspiración, además de multas de hasta $250.000 por delito y penas adicionales por obstrucción de justicia que podrían extenderse hasta 20 años de cárcel.